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Estudiar sin un euro


El pago de la matrícula de la universidad puede quitar el sueño a más de una familia, así que los bancos han desarrollado préstamos para estudiantes.

El saber no ocupa lugar, pero puede vaciar los bolsillos más abultados. El precio de una carrera en una universidad pública, sólo en lo que a las tasas se refiere, oscila entre los 500 y los 1.000 euros. Esta cifra aumenta si nos referimos a las universidades privadas, cuyos honorarios ascienden a unos 6.000-7.000 euros anuales, a los que hay que añadir otros gastos: la habitación en la residencia o piso de estudiantes, el transporte, la comida, los libros, las fotocopias...Y suma y sigue. Este tren de vida sólo se lo pueden permitir unos pocos; el resto tiene que compaginar sus estudios con uno o varios trabajos y confiar en la solidaridad familiar. Depende de múltiples circunstancias, pero si sumamos la matrícula y los gastos obtenemos una cifra nada despreciable que oscila entre los 2.000 y los 10.000 euros anuales (si se opta por vivir fuera de casa). La cruda realidad es que estudiar es una inversión y, a menos que se cuente con una beca de una elevada cuantía, resulta un escollo en la economía familiar. Pero ya no se pueden alegar motivos económicos para no cursar estudios universitarios. Las entidades crediticias conocen muy bien esta situación y de unos años a esta parte los productos bancarios han evolucionado conforme a las necesidades de la sociedad. Si bien hace quince años estudiar era algo no tan común, ahora cada vez más personas acceden a la universidad, y pasan a ser potenciales clientes de préstamos en cuanto se enfrentan al pago de las tasas académicas, los ocho volúmenes de Anatomía y el alquiler. Y lo más importante: de ese primer contacto depende la fidelidad del estudiante como futuro cliente de la entidad. Los créditos para universitarios se han convertido en productos estrella. Fuentes del Banco Sabadell aseguran que “son tipos de interés muy blandos que, al estar ligados en la mayoría de los casos a convenios con centros, escuelas o universidades, se vuelven aún más ventajosos para el estudiante”.
Vía: Tiempo , blogalaxia,tags:
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