ENCUENTRA UN TRABAJO:

Youtubers, globalización y Paraíso Físcal



Primero veamos cómo funciona el IRPF. El IRPF es un impuesto que grava a cualquier persona física residente en España. De hecho funciona así en casi todos los países del mundo, siendo quizá una excepción EEUU que grava los ingresos de todos sus ciudadanos o poseedores de un visado de trabajo independientemente de su residencia (aunque luego hay acuerdos para evitar la doble imposición).

Que los impuestos se paguen por la residencia tiene bastante sentido: donde se reside se usan servicios públicos y por tanto es lógico que los impuestos se paguen allí. Además, para evitar irregularidades, los Estados fijan lo que es exactamente la residencia: casi todos lo fijan en 183 días al año, seis meses. Es así en el caso de España y de Andorra, por cierto.

Eso sí, existen países que buscan incrementar sus ingresos fiscales haciendo fácil establecer la residencia y no estableciendo los 183 días mínimos: un caso dentro de la UE es Chipre, que solo requiere 60 días de residencia al año .


Andorra ha sido noticia en repetidas veces en los últimos años porque es el destino de varios youtubers españoles. Su IRPF es realmente bajo (un 10%) y está relativamente cerca de Barcelona (2 horas en coche). Es un tanto injusto porque Andorra se ahorra mucho gasto público debido a que Francia y España les proporcionan servicios, entre otros la Defensa. Pero tampoco hay que irse tan lejos: Portugal también ofrece a extranjeros un IRPF especial del 10% durante 10 años,  y es un país seguro, barato, agradable y cercano a España.

España, por cierto, también ofrece un IRPF especial para extranjeros (la llamada Ley Beckham porque pareció hecha a su medida cuando vino a jugar al Real Madrid): hasta los 600.000 euros de ingresos anuales los impuestos a pagar son del 24% (a partir de ahí el 45%). Muchas mejores condiciones que los residentes españoles.

En el mundo post-pandemia muchas empresas van a contemplar tener trabajadores en remoto. Sobre todo trabajadores de muy alto nivel, que son los que pueden trabajar completamente deslocalizados. Y como país nos interesa atraerles, por los ingresos fiscales y por el gasto que dejan.

Tenemos un ingrediente muy interesante, el mismo que atrae el turismo: somos un país con buen clima, en el que se vive  bien a partir de cierto nivel de ingresos, con ciudades medianas y grandes bien surtidas de ocio disponible, buenos servicios y buenas infraestructuras para desplazamientos.

También tenemos, como hemos visto, una estructura fiscal interesante para trabajadores extranjeros que vengan a residir a nuestro país de forma temporal, pero debemos tener en cuenta que no solo hay que atraer sino retener.

Los ingresos fiscales de España están demasiado centrados en la parte alta marginal. Las rentas del trabajo de personas que ganan más de 60.000 euros recaudan el 15% del total, pero solo son el 4% de los trabajadores. Si nos vamos a más de 30.000 euros son el 22% de trabajadores pero se recauda el 46% del total.

Irpf 2018IRPF en 2018. Agencia TributariaNo hay que olvidar que los impuestos desincentivan. De hecho se usan los impuestos en algunos casos para precisamente eso: por eso existen los impuestos al tabaco, alcohol, bebidas azucaradas. Y si queremos que los trabajadores con altos ingresos no se vayan e incluso que vengan a España hay que repleantearse la estructura del IRPF.

También hay que tener en cuenta la voracidad que presenta muchas veces Hacienda. El Rubius se ha quejado de cómo le han tratado en algunas ocasiones y si bien puede ser cierto que cometió algún tipo de irregularidad, hay que tener cuidado con la imagen que damos fuera.

Rubius entrará así en la lista de jóvenes, famosos y ricos youtubers que dejan España por Andorra. Aunque sus motivos no han sido tan tajantes como los de otros compañeros —recordemos que el malagueño Lolito afirmó que "allí no te sablean como aquí", que el murciano TheGrefg declaró que no veía eso de "donar la mitad de lo que gano porque 'amo a mi país" y que el mallorquín Ampeter explicó que "personalmente" le molestaba que le quitaran "la mitad de lo que ganas", aunque reconocía no estar "muy seguro" del porcentaje exacto—, el anuncio de Rubius deslizaba que ya había pagado impuestos en España durante años y que "obviamente" la fiscalidad andorrana ha influido en su decisión.Los profesionales de YouTube en España suelen estar dados de alta como autónomos, así que no hay datos oficiales —porque no presentan cuentas como las empresas— sobre su facturación. Estimaciones no oficiales dicen que Rubius ingresa más de cuatro millones de euros al año, lo que significaría que alcanza el último tramo del IRPF y que, desde este año, todo el dinero que ingrese a partir de los 300.001 euros estará gravado al 47%. En Andorra, hay un tipo único del 10% para todo tipo de rentas. "Aquí no existe la figura del autónomo. Los profesionales que se dedican a esto hacen una actividad a título personal o disponen de una sociedad", continúa Sliman. "La renta tributa al 10% y los beneficios de una sociedad al 10%. Si la sociedad reparte dividendos, estos también están exentos de tributación. Es un beneficio muy llamativo".

Teniendo en cuenta las cantidades que España deja de ingresar por el éxodo youtuber, cabe preguntarse qué puede hacer


"Primero, verificar si viven o no en Andorra", dice el secretario general de los Técnicos de Hacienda. "Segundo, exigir por medio de presión internacional que Andorra aumentase los impuestos. Eso es más complicado, porque no lo necesitan. Eso hace que sea una práctica fiscal nociva, que podría entrar dentro de lo que la futura ley antifraude califique como territorio no cooperador".

REFLEXIÓN . Se tiene que diferenciar entre quien se mueve por cuestiones económicas o personales (quien va a trabajar a otro país) y quien lo hace por cuestiones fiscales. "La crítica es importante: son personas muy jóvenes. ¿Cuál sería su posición si fueran demandantes de servicios públicos? Seguro que tienen abuelos pensionistas o familiares afectados por ERTE, que han recibido una compensación del Estado. Su actitud perjudica estas ayudas públicas", concluye. "Podrían argumentar que tienen dinero suficiente para recurrir a asistencia privada, pero es una posibilidad que obtiene un grupo reducido de personas con grandes rentas. Desde nuestra óptica, y desde muchas otras, esto no se puede sostener". 

Fuentes: El blog Salmón, El Diario

TE PUEDE INTERESAR:


Las rebajas de enero vacuna para los comercios que están a punto de cerrar



Ya está  en funcionamiento una de las campaña de rebajas de enero más insólitas. En economiadigital publican un artículo sobre las rebajas de enero y como pueden ayudar a los comercios que están en jaque. 

Indican que en pleno repunte de contagios de coronavirus, con restricciones en algunas comunidades que afectan a los comercios, a pocas semanas de que acabe el plazo de los ERTE y con una de cada dos tiendas en jaque por la caída estrepitosa del consumo, el sector se lanza a la primera temporada de descuentos del año con más incertidumbre que nunca.

Los grandes almacenes que puedan abrir sus puertas lo harán a partir de este jueves 7 de enero colgando el cartel de rebajas, aunque muchos establecimientos del pequeño comercio llevan varios días con productos con el 50% e incluso el 70% de descuento. Incluso El Corte Inglés se ha adelantado a su campaña oficial de rebajas lanzando una serie de ofertas agresivas tanto en la web como en sus tiendas.

La incertidumbre es tal que la patronal del sector, la Confederación Española del Comercio (CEC), se ha resistido a poner cifras de expectativas sobre la mesa. El año atípico obliga a esperar lo mejor pero temer lo peor. Una de las preocupaciones es que la temporada de rebajas sea la peor de la historia, superando incluso la de 2013, cuando las ventas cayeron un 25%, según datos de la CEC.

Una batería de factores en contra

Después del inicio de la crisis económica, las rebajas empezaron su declive en 2019 y alcanzaron su punto más bajo en 2013. En los últimos años se han ido recuperando, pero la pandemia del coronavirus y sus efectos en el bolsillo de los ciudadanos han encendido este año todas las alarmas. Por si fuera poco con el incierto contexto económico, la tasa de paro española es la más alta de la OCDE (el 16,2%), .


A esto se suman las restricciones al comercio que se están poniendo en marcha en varias comunidades. En Cataluña, por ejemplo, la Cámara de Barcelona calcula pérdidas de 1.600 millones de euros por el cierre de los centros comerciales y otros grandes comercios a partir de este 7 de enero y durante diez días, coincidiendo justamente con el inicio de las rebajas. Las tiendas no esenciales están también obligadas a cerrar los fines de semana.

La Cámara de Comercio de Barcelona, Pimec Fomento del Trabajo han reclamado a la Generalitat que pida al Gobierno central la transferencia de ayudas directas a las empresas por un mínimo de 800 millones de euros, la mitad de las pérdidas calculadas este enero. Pero para compensar por la sangría de ingresos desde marzo, las entidades consideran que son necesarias ayudar por al menos 3.000 millones de euros.

Una de cada dos tiendas podría cerrar

La CEC estima que entre finales de 2020 y comienzos de 2021, en España habrá cerrado uno de cada dos establecimientos comerciales. Se trata de en torno a un cuarto de millón de tiendas que, de bajar la persiana, pondrían en jaque unos 600.000 puestos de trabajo. La patronal cifra en el 50% la actividad que han perdido por la pandemia los comercios, algo que solo puede remediar un incremento de la demanda que nadie puede firmar a estas alturas.

Las temporadas recientes de rebajas no dan el mejor augurio. Por ejemplo, el Black Friday de noviembre no hizo que despegaran las ventas del comercio minorista. Las tiendas registraron una caída del 5,8% en la facturación en comparación con el mismo mes de 2019. De igual forma, la afluencia a los centros comerciales cayó un 40% en noviembre. A esto se suma que el 60% de los españoles prevé gastar menos en estas rebajas, según un estudio de Securitas Direct.

El citado estudio estima que, de media, los consumidores gastarán 50 euros menos que en otros años, en concreto unos 230 euros. Debido a esto, que supone que la demanda seguirá en niveles inferiores a los usuales, la CEC también pide al Gobierno “ayudas directas para salvar empresas y puestos de trabajo, para que por lo menos tengamos empresas abiertas cuando esto pase y que puedan repuntar”.

“Miedo a gastar”

Desde la organización de consumidores Fuci explican que los consumidores “se han vuelto más previsores” a raíz de la pandemia y que “tienen miedo a gastar porque hay mucha incertidumbre”. “Los Reyes van a ser un detallido. Incluso algunos los han pospuesto para otro año porque la gente prefiere pasar por alto estas fiestas y pensar que habrá otras mejores”, ha señalado Gustavo Samayoa, presidente de Fuci.

TE PUEDE INTERESAR:


La economía del donut




Lo que uno se encuentra en la sección de economía de los distintos medios de comunicación normalmente son las cuentas de resultados de las grandes empresas cotizadas, los datos del PIB nacional o de algún país extranjero, las negociaciones de compras y fusiones, las reformas que los poderes públicos planean sobre determinados sectores, etc. Pero la economía es también una ciencia social a la que investigadores académicos dedican su tiempo con el objetivo de avanzar en su conocimiento.

Esta producción universitaria pocas veces llega al conjunto de la sociedad. Pero un nombre atractivo siempre ayuda, como sabe bien Kate Raworth, investigadora de la Universidad de Oxford que en los últimos tiempos ha conseguido llamar la atención con su economía del donut.

Al igual que la economía circular, de la que hablábamos hace unos meses, la teoría de Raworth pone el foco en la gestión de los recursos limitados del planeta y en las desigualdades sociales existentes. Lo hace de forma meticulosa repasando, uno a uno, los siete aspectos en los que la economía convencional ha provocado más problemas que los que ha solucionado. 

El objetivo correcto

En su libro ‘Economía Rosquilla'  , plantea que el incremento del PIB se ha convertido en un objetivo en sí mismo, en lugar de un indicador útil para la consecución del que, según la autora, debería ser el verdadero objetivo de la economía: que las necesidades de todos queden satisfechas garantizando la sostenibilidad medioambiental.


"Todo el mundo debería tener acceso a los bienes básicos, como la comida, la vivienda, el agua, la salud o los avances tecnológicos, pero dentro de los medios y recursos disponibles en el planeta", resume Raworth. Esos productos esenciales componen el círculo central de la rosquilla, mientras que el círculo exterior supondría el límite que los propios recursos medioambientales establecen para la humanidad.

Así, el agujero del donut representa las carencias de esos bienes básicos que tienen muchas personas y cuya cobertura debería convertirse en la prioridad de la economía. "La economía mundial de hoy en día causa grandes divisiones, con desigualdades extremas; y también destruye el mundo viviente del que todo depende", señala Raworth en este artículo publicado por Foro Económico Mundial. Su propuesta pretende dar respuestas a estos retos y fijar los nuevos objetivos que tiene que marcarse la economía en el siglo XXI. Fuente : El blog de Bankia

TE PUEDE INTERESAR:


¿Dónde invertir en 2021?



En tiempos de pandemia como la actual dificilmente se puede encontrar una opinión que sea la "barita mágica que nos indique el camino correcto para nuestra inversiones ya que en un mundo tan globalizado las predicciones económicas en momentos de inestabilidad pueden ser contradictorias en función del medio que lo publica . No obstante nos ha parecido interesante incluir la opinión de Guillermo Santos (@GSantos_A Director de icapital para expasion.com)
Indica que los que llevan mucho tiempo dedicándose profesionalmente a seguir y a asesorar sobre los mercados financieros no recordábamos ejercicios de la intensidad del felizmente agonizante año 2020, sin duda uno de los años más extraños de nuestras vidas, si no el que más, a la vez que penoso y triste para muchas personas. Lo anterior refuerza la obligación de plantear en estos momentos una estrategia de inversión clara y coherente con este todavía agitado y confuso entorno.

Estas son sus recomendaciones:


El contexto en el que nos moveremos

A pesar de que la segunda oleada de la epidemia ha frenado la recuperación de las economías de los países desarrollados, hay indicadores que siguen mostrando solidez y haber superado lo peor de la crisis que comenzó en marzo pasado: el consumo se mantiene mucho más sólido mientras que la actividad industrial y el comercio internacional se siguen recuperando, liderados por Asia. Existen otros factores que deberían de apoyar una evolución favorable de los mercados financieros:

- La superación del episodio electoral en EE. UU. (si bien veremos qué sucede finalmente en el Senado por la posible mayoría demócrata y el riesgo de subida de impuestos) y cierta normalización de sus relaciones internacionales (China y UE).

- Los bancos centrales extenderán sus programas de compras a 2021 y mantendrán los tipos en torno al 0% durante años.

- La depreciación del Dólar puede mantenerse/continuar, lo que debería favorecer un crecimiento global más equilibrado, especialmente en los mercados emergentes.

- Ha pasado el "punto de máxima incertidumbre" como lo denomina el research de UBS, con la perspectiva de una fuerte recuperación del PIB y de los beneficios empresariales no solo en 2021 sino también en 2022. La dificultad de encontrar retornos en la renta fija tradicional y activos asimilados y unas primas de riesgo atractivas, harán que muchos inversores asignen un mayor peso a las acciones y que las bolsas prolonguen su tendencia alcista consolidando unas valoraciones superiores a las medias históricas.

Las Bolsas protagonistas aunque sin exuberancia

Sin exuberancia porque un escenario de fuertes alzas en las Bolsas requeriría que la solución médica fuera rápida y fácil de distribuir provocando una reapertura total de las economías en el primer semestre de 2021, lo que es muy poco probable. Sin embargo, los avances en la aplicación de las vacunas sí que deberían de ayudar a la recuperación de los beneficios empresariales y favorecer a las áreas más sensibles a la evolución económica. De ahí que mi visión sea de sobreponderar la presencia en cartera de:

- Renta variable centrada en compañías más cíclicas y de menor tamaño, subtipo de activo en el que Europa tiene mucho que decir, para bien, en 2021. Como exponía JP Morgan en un reciente informe, la narrativa de los ganadores (tecnología - stay at home stocks -) y perdedores (inmobiliario, turismo, banca, etc.) que ha traído la crisis sanitaria podría cambiar con la llegada de las vacunas.

- Asia (China especialmente) ya que los consumidores mundiales han dejado de concentrar sus gastos en los servicios para inclinarse más por los bienes de consumo, lo que favorece el progreso de su tejido empresarial y, a largo plazo, también la urbanización y el crecimiento de la clase media lo que respalda sus perspectivas de crecimiento estructural.

- No podemos dejar de contar con las empresas ligadas a las grandes tendencias de la humanidad con negocios que vertebran el crecimiento global para los próximos años: desde los gigantes tecnológicos estadounidenses a los disruptores que aprovecharán las capacidades del 5G y que aplican las innovaciones en la sanidad y las finanzas, además de los beneficiarios de las inmensas inversiones en la transición ecológica y en sostenibilidad.

Los bonos con poco espacio para la apreciación pero con excepciones

Las rentabilidades de la deuda soberana y de la renta fija privada de mayor calidad están bajo mínimos pero, como comentaba la pasada semana cuando escribía sobre las lecciones de 2020, la crisis sanitaria ha traído otra demostración de que la presencia de los bonos es siempre necesaria en cualquier cartera diversificada que quiera dotarse de capacidad para afrontar momentos difíciles. De ahí que los treasuries americanos en sus plazos largos ofrecerán buenas oportunidades de inversión y seguirán contribuyendo a reducir la volatilidad de las carteras, así como el hecho de que partiendo de un buen timing de entrada, la renta fija pueda convertirse en óptima fuente de rentabilidad, lo que en 2021 puede ser el caso de:

- La renta fija asiática: tanto en los bonos de mayor calidad crediticia ( rentabilidad media superior al 3%) como en el segmento high yield (retornos medios superiores al 8%). Tras la extraordinaria recuperación de la economía china, pocos dudan de que estamos en la década de Asia. Además, este activo cuenta con una escasa correlación con la renta variable mundial y una posible revalorización de las divisas a largo plazo (renminbi chino especialmente).

- Los bonos ligados a la tendencia ESG emitidos por compañías con políticas sensibles a la lucha contra el cambio climático, la transición energética y la reducción de la huella de carbono. Son activos que pueden ser pronto objeto de las compras del BCE y que normativamente tienen cada vez más obligada presencia en carteras de inversores institucionales. Las emisiones de los llamados "bonos verdes" no paran de crecer ante lo lejos que aún están la UE, Estados Unidos y China de alcanzar los objetivos que se han fijado en materia de emisiones.

- Y, dejando aparte Asia, aquellos bonos emitidos, tanto en divisa local como en divisa fuerte, en algunas zonas emergentes cuya solvencia, apoyada en su escaso endeudamiento y en el progreso de su PIB, facilita su capacidad de repago y su potencial apreciación que se apoya además en rentabilidades muy por encima de las de sus equivalentes occidentales (de 4 a 6% más dependiendo de la divisa). En un mundo ávido de crecimiento, la renta fija de los mercados emergentes dará buenos resultados para quienes estén dispuestos a invertir un poco más lejos.

Activos alternativos

No me refiero a la gestión alternativa de carácter líquido (long/short, event driven, global macro, etc.) que, seleccionando bien los vehículos de inversión, puede aportar cierto retorno sobre tipos de interés con volatilidad controlada, sino a los activos que pese a su iliquidez y en buena medida gracias a ella, ayudan a mitigar los efectos cíclicos más negativos y pueden aportar retornos elevados y estabilidad en una asset allocation diverrsificada y con visión de medio/largo plazo. Pero eso será ya la semana próxima en la segunda parte de esta visión de la inversión en 2021

TE PUEDE INTERESAR:




¿Cómo ahorrar hasta 4.600 euros en la próxima campaña de la Renta?




El sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) ha ofrecido diez recomendaciones sobre planes de pensiones, vivienda, venta de acciones, emprendedores, ONG, afiliaciones a partidos políticos, discapacidad o trabajo en el extranjero para que los ciudadanos ahorren hasta 4.600 euros en su próxima declaración de la renta. En elmundo.es  informan de estas recomendaciones:


¿CÓMO INFLUYEN LOS PLANES DE PENSIONES?
Los técnicos explican que conviene hacer aportaciones a los planes de pensiones o a los planes de previsión asegurados para conseguir un ahorro fiscal en la declaración de la Renta del próximo año.
Sin embargo, el ejercicio de 2020 será especial, ya que es el último en que se podrá reducir la base imponible del IRPF hasta los 8.000 euros, siempre que estas aportaciones no superen el 30% de los rendimientos del trabajo y actividades económicas. En 2021, el proyecto de presupuestos reducirá el límite a 2.000 euro, por ello si se va a hacer aportaciones de este tipo es preferible no esperar al próximo año.



¿DEDUCIR POR COMPRA DE VIVIENDA?
Los ciudadanos que compraron su vivienda habitual o realizaron algún pago para su construcción antes del 1 de enero de 2013 seguirán disfrutando de su derecho a la desgravación, siempre y cuando hayan tenido deducciones por dicha vivienda en 2012 o años anteriores.
Gracias a este punto, los contribuyentes podrán deducirse hasta el 15% de las cantidades invertidas, con un límite de inversión de 9.040 euros. A tenor, los técnicos recuerdan que "teniendo en cuenta este techo, puede resultar interesante realizar un pago adicional, de 4.806 euros de media, para amortizar la hipoteca antes de que finalice el año para reducir la factura fiscal en 721 euros".

¿CÓMO NEUTRALIZAR LA TRIBUTACIÓN DE LAS GANANCIAS?

La ley de Presupuestos Generales trae un cambio en la tributación de las ganancias patrimoniales, establece un nuevo tipo para el caso de bases liquidables del ahorro superiores a 200.000 euros que ascenderá a un 26%.
Sin embargo, Gestha recuerda que quienes vendieran su casa 2020 tributarán las ganancias en la próxima declaración de la Renta, en función de su cuantía, entre el 19% y el 23%.
¿EXENCIÓN PARA MAYORES DE 65?
Los contribuyentes mayores de 65 años, dependientes severos o grandes dependientes están exentos de tributar las ganancias obtenidas tras la venta de su vivienda habitual y de cualquier bien cuyo valor no supere los 240.000 euros, siempre y cuando este último se destine a constituir una renta vitalicia asegurada en un plazo de seis meses.

¿COMPENSAR LAS PÉRDIDAS CON GANANCIAS?
Los técnicos recuerdan que el final de año es un buen momento para hacer cuentas y compensar las pérdidas generadas por un fondo de inversión, acciones o derivados financieros con las ganancias patrimoniales obtenidas, aunque no se podrán adquirir esos mismos valores o similares en los dos meses posteriores a la venta.
Desde 2015 el fisco permite que las pérdidas patrimoniales se compensen, en caso de no concurrir ganancias, con los rendimientos positivos del capital mobiliario y viceversa.
Gestha resume el cómo se ha de actuar en que "si hubiese un rendimiento de capital mobiliario positivo sería recomendable estudiar la materialización de las pérdidas en venta de acciones y otros productos patrimoniales. Y si hubiera ganancias patrimoniales convendría compensarlas con rendimientos negativos de capital mobiliario"

¿CUÁNDO VENDER ACCIONES?
El sindicato recuerda a los contribuyentes que prevean que sus rendimientos netos del trabajo serán inferiores a 16.825 euros vigilar que no haya rentas de otro tipo, como por ejemplo ganancias patrimoniales por venta de acciones o rentas por alquileres de inmuebles, superiores a 6.500 euros, ya que en dicho caso perderían una reducción de rendimientos del trabajo que puede llegar hasta los 5.565 euros.

¿Y SI TRABAJO DESDE EL EXTRANJERO?
Los rendimientos que se han obtenido por los trabajos realizados para empresas radicadas en el extranjero están exentos de tributación con un límite máximo de 60.100 euros anuales. Aunque los técnicos de Hacienda añaden que la deducción será posible siempre y cuando en el territorio en el que se trabaje se aplique un impuesto de naturaleza idéntica o análoga a la del IRPF (que no sea un paraíso fiscal).

¿Y SI SOY CARITATIVO?
Esta partida aumenta respecto a otros ejercicios. El Gobierno aprobó un aumento de la desgravación de los donativos con efectos de 1 de enero de 2020, hasta el 80% de los primeros 150 euros donados y un 35% del resto de sus aportaciones, que aumenta al 40% si la cantidad donada a una misma ONG no ha disminuido en cada uno de los tres últimos años.
¿Y SI SOY DE UN PARTIDO POLÍTICO?
Las cuotas de afiliación a partidos políticos y donaciones suponen una deducción del 20%, hasta un máximo de 600 euros. Gestha recuerda que junto a esta partida se encuentra la deducción por cuotas sindicales y de colegios profesionales, hasta 500 euros, y los gastos de defensa jurídica de litigios en la relación laboral con el límite de 300 euros anuales.

¿CÓMO AFECTA AYUDAR A UN EMPRENDEDOR?
La ley del IRPF estableció desde el 29 de septiembre de 2013 un incentivo a favor de los 'business angels' o personas interesadas en aportar capital para el inicio de una actividad.

Gestha explica la partida: "La deducción para estas inversiones es de un 30%, en la cuota estatal del IRPF de la inversión realizada al suscribir las acciones o participaciones de la sociedad, siendo la base máxima de la deducción de 60.000 euros anuales, limitada a una participación, junto con su cónyuge y familiares hasta el segundo grado incluido, nunca superior al 40% del capital de la entidad y cuyos fondos propios tampoco podrán superar los 400.000 euros al inicio del período de la entidad".

"Esta deducción es la segunda más potente del IRPF permitiendo deducir adicionalmente 1.157 euros de media a quien financie a una empresa reciente", explican los técnicos.

TE PUEDE INTERESAR:

La era del desorden económico


En eleconomista.es publican un interesante artículo que reproducimos a continuación por su importanci en las previsiones de una economía internacional que en tiempos de pandemia tiene que definir sus objetivos económicos 

Para esta web económica la economía se mueve a través de ciclos. Por ejemplo, antes de la recesión económica causada por el covid-19, EEUU firmó el ciclo económico expansivo más largo de su historia, con 129 meses seguidos de crecimiento, casi once años de expansión tras la Gran Recesión de 2007-2008. Aunque los ciclos marcan un antes y un después, muchos de ellos están envueltos en un marco más amplio similar, lo que permite realizar una agrupación más gruesa en eras o súper-ciclos. Este 2020 podría marcar el fin de una de esas eras y el comienzo de otra nueva, según el banco alemán Deutsche Bank. El mundo abandona la segunda era de la globalización para adentrarse en la 'Era del Desorden'. Este nuevo súper-ciclo contará con varias tendencias que lo diferencian de los demás, pero sobre todo tiene su sello en la reversión de la globalización y transición demográfica.

Jim Reid, estratega de Deutsche Bank, junto a un equipo de cuatro investigadores, ha publicado un trabajo en el que estudian las diferentes eras por las que ha pasado la economía en los últimos 160 años. Todo hace indicar que el mundo está entrando en una nueva etapa que venía gestándose tiempo atrás, pero cuya transición se ha acelerado con la irrupción del covid-19: "El súper-ciclo más reciente, la segunda era de la globalización (1980-2020) comenzó lentamente y se ha ido desgastando gradualmente en la última media década. No obstante indican que, el final de esta era se ha acelerado por el covid-19 y, cuando, en los próximos años, miremos el espejo retrovisor, es posible que veamos 2020 como el comienzo de una nueva era".


Según estos expertos, más allá de analizar la nueva era que viene, han identificado cinco súper-ciclos durante los últimos 160 años: la primera era de globalización entre (1860 y 1914), las grandes guerras y la depresión (1914-1945), Bretton Woods y la vuelta del patrón oro (1945-1971), el comienzo del sistema fiduciario y la era de la inflación elevada (1971-1980), la segunda era de globalización (1980-2020) y la era del desorden (2020-????).

Antes de analizar esta nueva era del desorden, los expertos del banco alemán creen que es necesario poner sobre el lienzo el boceto de lo que ha sido la segunda ola de globalización, la era inmediatamente anterior. Esta era comenzó alrededor de 1980 con el impulso global para abolir las regulaciones y los controles de capital, que posteriormente impulsaron el libre comercio (y los flujos globales de capital) y engendraron un orden mundial más liberal. La demografía mundial apoyó masivamente este fenómeno (generación del baby-boom) y aseguró un enorme aumento de mano de obra, que también ha estado impulsada por China y otros países con unos costes laborales inferiores a los de las economías avanzadas. A mediados de la década de 1980, la segunda era de globalización estaba en pleno apogeo.

"Esta era fue beneficiosa para la mayor parte del mundo, y todo encajó a la perfección en las siguientes dos o tres décadas. La inflación cayó en gran parte debido al gran aumento de trabajadores (China, Europa del Este...) que presionó a la baja sobre la inflación salarial debido a la integración del mercado laboral mundial", señalan los expertos de DB.

No obstante, los súper-ciclos también terminan por muy bien que comiencen. Las grietas en esta era comenzaron a surgir de forma evidente después de la crisis de 2007-2008, que sacó a la luz los problemas que la globalización había creado en muchos países occidentales. En el foco se encontraban cuestiones como el bajo crecimiento de los salarios reales, la subcontratación de muchos trabajos mal remunerados y el aumento de la desigualdad.

Durante años, las familias de clase media y baja han mantenido su nivel de vida incrementando su endeudamiento (ante el estancamiento de parte de los salarios), lo que ha dejado 'debajo la alfombra' estos problemas que aparecieron con nitidez tras la crisis de 2008 con el fin del ciclo crediticio. Desde entonces, la globalización ha estado en entredicho, un cuestionamiento que hoy es más evidente con la pandemia del covid-19. La reversión de la globalización es uno de los propulsores de la nueva era que comienza. Aunque esta era ha sido denominada como la del desorden, el documento insiste en que "no todo desorden es malo", muchos cambios permitirán que se produzca una especie de limpieza o vuelco que revertirá tendencias perniciosas como la desigualdad de ingresos y riqueza. 

¿Qué caracterizará a esta nueva era?


-Una década decisiva para Europa: fragmentación o unión real. En el caso de Europa, estos expertos consideran que el desorden resulta inevitable, los enfrentamientos son el pan de cada día en el Viejo Continente. "El desorden parece inevitable, pero no necesariamente será malo. De hecho, la pandemia ha creado un nuevo impulso para una mayor integración. La pregunta es si Europa puede aprovechar este progreso, reiniciar su economía y avanzar hacia una senda de crecimiento sostenible, o seguirá sumida en el estancamiento económico y la agitación política. La preocupación es que este último escenario conduzca a una mayor fragmentación".

-Mayor deuda y la normalización de la teoría monetaria moderna / helicóptero del dinero. Hay evidencias de que una combinación de niveles de deuda cada vez más altos y un sistema de moneda fiduciaria es un cóctel que fomenta los shocks y crisis financieras. "En un entorno de mayor endeudamiento e incluso más impresión de dinero, nos queda bastante claro que más desorden y caos en los mercados financieros será algo habitual del panorama macroeconómico que viene".

-¿Inflación o deflación? El impacto del covid hará que sea mucho más difícil para las autoridades mantener la inflación dentro de sus objetivos (cercanos al 2% en los países desarrollados). Las fuerzas inflacionistas y las deflacionistas son simplemente demasiado grandes: "El impacto de la desinflación es obvio, especialmente a corto plazo, pero en teoría la respuesta política (más gasto y estímulos monetarios) puede seguir siendo un factor de cambio para una mayor inflación en el futuro. De cualquier forma, esperamos un período en el que la inflación pase más tiempo fuera del objetivo. Creemos que la inflación dominará a medida que avance la década, pero ambas fuerzas traerán desorden en relación con la estabilidad vivida en la era de la globalización".

-Una desigualdad creciente que terminará revirtiéndose. El covid-19 será otro propulsor de la desigualdad. Los trabajadores con empleos más precarios (sobre todo en las ramas con menor valor añadido del sector servicios) sufrirán con mayor intensidad los efectos del virus, lo que terminará repercutiendo en su renta. Mientras tanto, los empleos mejor remunerados están soportando mejor la crisis. A su vez el covid-19 está beneficiando a empresas tecnológicas y farmacéuticas, disparando la riqueza de sus dueños. "Esto incrementará la presión para la creación de un impuesto digital. En particular, se está llevando a cabo un esfuerzo coordinado a nivel mundial dirigido por la OCDE para gravar los ingresos de estas empresas con mayor intensidad". Por otro lado, estos expertos creen que la tendencia a la baja que ha sufrido el Impuesto de Sociedades durante décadas podría revertirse, incrementando los ingresos por impuestos de los gobiernos y reduciendo los beneficios y los dividendos que reparten las empresas.

-La brecha intergeneracional también se ensancha. Por un lado aquellos que entraron en el mercado laboral durante la última década ya han experimentado las dos crisis más grandes desde la Gran Depresión, que son los jóvenes que podrían vivir que peor que sus padres y que están a la zaga de las generaciones anteriores en cuestiones que van desde la propiedad de vivienda hasta los niveles de deuda. Además, estos jóvenes heredarán las grandes cargas de la deuda pública que se ha acumulado. Por otro lado están los jubilados actuales y, probablemente, los padres de esos jóvenes de los que se hablaba con anterioridad. Las diferentes preferencias (pensiones, cambio climático...) podrían terminar generando una lucha de generaciones. "Esta brecha se ha manifestado cada vez con más claridad en las preferencias políticas y con un aumento de las elecciones a nivel global que tienen en cuesta esta brecha entre generaciones".

-El debate climático. Este debate se producirá entre los que defiendan todo aquello (impuestos, inversión...) que proteja el medio ambiente y el aire (suelen ser los más jóvenes), frente a los que prioricen un mayor crecimiento económico. Este debate es una segunda parte del conflicto entre generaciones. "Ambas partes están cada vez más enfrentadas. Al final, el problema es de ideología, y esa es una división que puede ser imposible de salvar. Así que deberíamos prepararnos. La próxima década será testigo de un debate fuertemente polarizado sobre la priorización del medio ambiente y la economía".



Desorden e incertidumbre: proteccionismo, guerras frías, mucha deuda, volatilidad en los precios, tecnología por todas partes y lucha de clases y generaciones, son algunas de las características que darán forma a esta nueva era. Aunque el 2020 podría ser el año que quede en los libros de historia económica como el comienzo de la 'era del desorden', lo cierto es que la transición lleva años en marcha, pero hasta la llegada del covid-19 no se ha visto de forma tan evidente.

TE PUEDE INTERESAR TAMBIÉN:


Los puntos más importantes de la reforma de las pensiones 2020


La comisión parlamentaria del Pacto de Toledo entró esta semana en su recta final para cerrar un consenso entre las fuerzas políticas sobre las recomendaciones que trasladará al Gobierno para garantizar la sostenibilidad y suficiencia del sistema de pensiones de cara una nueva reforma del sistema de pensiones recomendada en casa por Banco de España y fuera, por Bruselas, la OCDE y el FMI.

Según el Tras dos reformas. La socialista de 2011 y la popular de 2013, sin consenso parlamentario, la comisión presidida por la exministra de Trabajo y Seguridad Social Magdalena Valerio espera aprobar un paquete de recomendaciones (no son vinculantes) que complazca a derecha e izquierda. 

Estas son las medidas que el Pacto de Toledo incluirá en su documento borrador y que publica Heraldo de Aragón

-Sistema público. La comisión rechaza la sustitución del actual sistema de reparto por otro de capitalización. Se cierra así la puerta a esta posibilidad alentada por algunos grupos.

-Equilibrio. Se aboga por la separación de las fuentes de financiación para que deje de tener déficit en 2023. Se insta a que las cotizaciones sean destinadas exclusivamente a pagar las prestaciones contributivas.

-Poder adquisitivo. Recuperado el consenso, proponen la subida anual de las pensiones en base al IPC real. También aboga por garantizar esta cuestión "por ley". La propia comisión constata que el vigente mecanismo de revalorización (con subidas mínimas del 0,25%) "no goza del suficiente consenso político y social".


-Hucha de las pensiones. Los diputados muestran su «preocupación» ante la reducción del Fondo de Reserva en el que apenas quedan menos de 2.000 millones. Aconsejan no acudir a la hucha de las pensiones para tratar de solucionar "problemas estructurales". «No es el mecanismo para resolver estos desequilibrios financieros», señalan. Por eso, aconsejan establecer "un remanente mínimo sujeto a una regla de disponibilidad".

-Asalariados y autónomos. Deberían convivir exclusivamente dos tipos de regímenes, frente a la dispersión actual: el de los trabajadores por cuenta ajena y el de los autónomos. La comisión apuesta por "avanzar hacia la plena equiparación de los derechos y obligaciones de los autónomos" con los del régimen general. Y aboga por «aproximar» las bases de cotización, como ya está negociando el Gobierno.

-Cálculos de la pensión. Se mantienen los 15 años como periodo mínimo cotizado para acceder a una pensión; y los 25 años (a partir de 2022) como referencia para calcular esa prestación. El Pacto de Toledo recomienda evaluar la posibilidad de "elección de los años más favorables en la determinación de la base reguladora de la pensión". Esta recomendación, novedosa, llega después de haber observado cómo ciertos colectivos de trabajadores experimentan una reducción drástica de sus ingresos a partir de una determinada edad por circunstancias como el paro o la precaridad de los trabajos que encuentran a partir de los 50.

-Incentivos al empleo. El documento aboga por fomentar medidas de contratación laboral en especial a los trabajadores con más de 55 años, así como a priorizar la selección de colectivos de personas con discapacidad o en riesgo de exclusión social y víctimas de violencia de género.

-La carta naranja. La comisión insiste en que el Gobierno dé cumplimiento «a la obligación de informar de forma periódica e individualizada» sobre la futura pensión que percibirá cada ciudadano, en base a las cotizaciones acumuladas. Es el conocido como sobre de color naranja, que ningún Ejecutivo ha llegado a remitir a los mayores de 50 años, como estaba previsto.

-Nueva agencia. Para mejorar la gestión del sistema, se pide la creación de una agencia de la Seguridad Social con funciones de afiliación, recaudación y gestión de las prestaciones.

-Mutuas. Considera necesario completar el proceso de modernización y transparencia en el funcionamiento de las mutuas y darles flexibilidad.

-Fraude. Insiste en la necesidad de que todas las administraciones puedan cruzar los datos con los de la Seguridad Social. Así como reforzar la inspección y las sanciones.

-Contributividad. Recoge la recomendación de «mejorar las pensiones más bajas». Actualmente, un tercio de las prestaciones por jubilación apenas llegan a los 750 euros al mes. También insta a trabajar en reducir la brecha de género. En ambos casos, cualquier modificación debería ser financiada a través del Presupuesto.

-Edad de jubilación. Este es uno de los puntos con más modificaciones. Por una parte, la comisión aconseja fomentar la permanencia de los trabajadores en activo, para que la edad real de jubilación (por encima de los 64 años en estos momentos) se aproxime a la legal (65 años y 10 meses en 2020, serán 67 años en 2027). Además pide medidas para la "prolongación voluntaria" de la vida laboral compatibilizando la pensión y los ingresos de una actividad profesional. Al mismo tiempo apunta que la jubilación anticipada debe quedar "reservada" a trabajadores con largas carreras de cotización, para evitar que se utilice como vía para regular el empleo. También insta a analizar el daño que provoca la penalización por jubilarse anticipadamente (recortes de hasta el 28%) y modificarlos con tres criterios: si esa jubilación es voluntaria o forzada; si tiene muchos años cotizados; y dependiendo del sector en que se produzca.

-Viudedad y orfandad. El Pacto de Toledo propone una reforma de la pensión de viudedad ante los cambios sociales respecto a los de hace varias décadas, cuando la mujer apenas tenía hueco en el mercado laboral. Insta a mejorar la prestación de los pensionistas sin otros recursos, sobre todo a partir de los 65, y «adecuar» la de los colectivos de viudos que sean menos vulnerables. En cuanto a la orfandad, pide mejorar sus cuantías.

-Fiscalidad. Queda suprimida esta anterior recomendación sobre el reordenamiento del tratamiento tributario.

-Suficiencia. Establece referencias como la tasa de sustitución (la pensión sobre el salario del trabajador).

-Planes de empresas. Aboga por fomentar esta alternativa de ahorro de cara a la jubilación, «complementaria al sistema». Lo hacen ante el «insuficiente e insatisfactorio» recorrido que han tenido estos planes privados hasta ahora. En cuanto a los planes de pensión individuales insta a que sean «más transparentes» en costes para que no impliquen rendimientos negativos para el partícipe.

-Mujeres y jóvenes. Aboga por adoptar medidas de carácter estructural para conseguir la equiparación de la cobertura por pensiones entre mujeres y hombres y potenciar la corresponsabilidad entre géneros.

-Discapacidad. Se propone la compatibilidad de las pensiones por incapacidad permanente con la de un trabajo.

-Migración. Admite la necesidad del mercado laboral para incorporar inmigrantes en el futuro «para satisfacer la demanda». A tal fin, la Seguridad Social debe adecuar los procesos con medidas que faciliten la gestión de los trámites de contratación, afiliación e integración en el sistema. Además apunta a las cotizaciones que vendrán de una economía digitalizada.

-Control. Una vez al año, el Gobierno debe comparecer en comisión, cuyo trabajo estará en vigor por cinco años.

TE PUEDE INTERESAR TAMBIÉN: 

- Mejorar las pensiones . Más allá del Pacto de Toledo. Adquirir aquí a buen precio





¿Tiene sentido la jornada laboral de 4 días?




En el blogsalmon realizan unas reflexiones sobre la medida alemana sobre la reducción de la jornada laboral a 4 días si tiene sentido aplicarlo en España actualmente con el problema sanitario del coronavirus.

En Alemania se está planteado implantar la jornada de 4 días, a petición de los principales sindicatos, para conseguir frenar la escalada de paro producido por la pandemia del covid-19.

En el corto plazo, la medida podría conseguir frenar en España los cambios estructurales en sectores que han sufrido un mayor golpe, como es el caso de la automoción o el sector de la hostelería.



La jornada de 4 días frente a los EREs

Los trabajadores de ciertos sectores y ciertas industrias podrían mantener su puesto de trabajo con una jordana laboral de 4 días en lugar de realizar EREs (Expedientes de regulación de empleo) para iniciar un proceso de despidos masivos.



Empresas como Bosch o ZF han llegado a acuerdos para disminuir la jornada laboral en días o horas en sus trabajadores, pero existen empresas que ya llevan tiempo teniendo una jornada de 4 días laborales, como es caso de la empresa de asesoramiento financiero Perpetual Guardian de Nueva Zelanda.

En la experiencia de Perpetual Guardian han visto que los trabajadores con la jornada de 4 días tienen menores niveles de estrés, han desarrollado una mayor creatividad en sus puestos de trabajo y existe una mayor cohesión dentro de la empresa.
La jornada laboral de 4 días mejora la productividad de los trabajadores

Una jornada de 4 días hace que mejore la productividad de la empresa y, por tanto, no se resiente de la reducción de jornada laboral, pero el principal punto a favor es que se pueden evitar despidos y los costes que supone despedir a los trabajadores.

Por otra parte, dentro de la jornada de 4 días se puede conseguir reducir el absentismo de los trabajadores y, por tanto, es otro factor que aumenta la productividad dentro de la empresa.

En las jornadas laborales más extensas siempre van asociadas a efectos negativos en la salud del trabajador y, por tanto, por trabajar más horas no quiere decir que tengas más productividad.
Los trabajadores prefieren reducir su jornada antes que el despido

La jornada laboral de 4 días llevaría consigo una mejor combinación de la automatización de los procesos productivo con la compatibilidad de los empleos de los trabajadores de un determinado sector industrial.

La gran parte de trabajadores antes que se realice su despido prefieren reducir su jornada a 4 días, aunque esto suponga que con la reducción de jornada venga acompañada de una reducción de su sueldo.

A parte de Alemania, tanto en Nueva Zelanda como en Finlandia están dispuestos plantear el debate a su red empresarial para ayudar a la recuperación de la economía de sus países.

Debemos considerar que la renta per cápita de estos países es muy superior a la que tenemos en España y la clase medía suele no llegar muy bien a final de mes. Por tanto, en España la gran barrera de implantación de la jornada de 4 días es la cultura retributiva, ya que las familias españolas no se pueden permitir una reducción de sus sueldos.
Se puede implantar la jornada de 4 días considerando el estilo de vida de cada trabajador

No todos los sectores en España podrían implantar la jornada laboral de 4 días, ya que en la industria se suele pagar por horas y si se dejan de cobrar 8 horas a la semana, habrá familias que no lleguen al final de mes.

Por tanto, la decisión de realizar una jornada laboral de 4 días depende de la situación del trabajador si se lo puede permitir. O aquel trabajador que no quiera la jornada laboral de lunes a jueves, si no tomarse el festivo un día entre la semana que no sea ni lunes ni viernes.

Las empresas en España deben tener en cuenta las vidas personales de cada uno de los trabajadores a la hora de implantar la jornada de 4 días y deben intentar adaptar las jornadas laborales a cada una de las situaciones.

Cada trabajador tiene un estilo de vida diferente y, por tanto, puede necesitar diferentes días libres, por lo que se debe tener en cuenta estos condicionantes que permitan que el trabajador sea más productivo.

TE PUEDE INTERESAR: