Lecciones prácticas de economía futbolera


Los amantes de la teoría de la conspiración tienen en el fútbol un campo abonado. El primer presidente del gobierno culé de la historia coincide con el renacer del equipo. La semana de la aprobación del Estatut acaba con la comprensión del árbitro hacia los intereses azulgrana.
¡Ah!, cuánto juego da la teoría de la mano oculta que dirige el balón según intereses siempre siniestros. Partidos amañados, palcos llenos de políticos, recalificaciones de terrenos, presidentes de clubes que acaban dirigiendo países. El otro fútbol.
Si seguimos jugando a las lecturas extrafutbolísticas del encuentro del sábado, a uno se le viene a la memoria, viendo el juego del Barcelona, la frase de Unamuno, que solía repetir aquello de: "Catalanes, os pierde la estética".
Si seguimos jugando a la trasposición político-futbolística, el Barça del tripartito dirigido por Etoo, Ronaldinho y Larsson se enfrascó en el preámbulo del área de Casillas sin atreverse a entrar hasta el fondo.
Por su parte, el Real Madrid pareciera seguir las doctrinas liberales de Esperanza Aguirre, fan de Adam Smith, economista escocés que creía en la superioridad de la iniciativa individual sobre la colectiva. Puro ronaldismo.
Frente a un Madrid liberal de sobria raíz calvinista, el Barça era una cooperativa de artistas con vocación de ONG. Un equipo donde el talante ahogó al talento.
El seny paralizado por la sobriedad castellana. un buén tópico si no fuese porque ambos equipos están llenos de brasileños
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Vía: Antonio Baños. blogalaxia,tags: ; tecnorati,tag: economía y fútbol